|
Hoy estoy emocionado porque voy a ir a un “pedazo” de fiesta de cumpleaños (va a durar por lo menos hasta mañana), con un montón de invitados que, como siempre, “nos lo montaremos muy bien” (música, algún partidillo… ¡Hasta cohetes va a haber!) y “sin malos rollos” ¿eh?... que vamos a estar entre amigos…
Porque mi “gente”, mis amigos, son muy importantes para mí. Vivo un montón de cosas con ellos y a la vez que ellos, y por eso los siento muy cerca.. Tan cerca que, a veces, parecemos todos iguales… Pero no lo somos. De cada uno podría destacar algo distinto que me gusta especialmente…
Por ejemplo, todos tenemos nuestros “sueños”, pero hay amigos, especialmente uno, que tienen muy claro cuál es el suyo… Y a mí me encanta ver cómo avanzan en la dirección que quieren, y esto me hace sentir seguro a su lado, y me dan ganas de lanzarme a conseguir los míos…
Los hay de esos, especialmente uno, que “no tienen nada suyo”, ni siquiera sus propios “sueños”… Son gente generosa, sólo feliz en la medida que hacen felices a los demás. A su lado me siento alguien especial porque me cuidan y se molestan por mí…
Los hay, especialmente uno, con “sueños” poco corrientes. Buscan algo diferente para su vida. Son “ellos mismos”… Y a mí me encanta que sean valientes y originales. Presumo de ellos y de su amistad, y me ayudan a ver el mundo, más amplio de lo que a primera vista parece, y hacen que me sienta libre…
También los hay, especialmente uno, de esos que son una “fiesta continua”. En su compañía no puedo estar triste, no me dejan. Siempre ven el lado bueno de todo lo que nos pasa. Y si no lo encuentran al menos ven el lado cómico… Me hacen reír, y cuando río descanso de mis tristezas.
Los hay que se encargan, especialmente uno, de ponerme “colorado” si llega el caso. Son de esos que no me dicen siempre sólo lo que quiero oír… Puede que a veces me incomoden pero con ellos aprendo a ser mejor persona.
Los hay atentos, especialmente uno, a todo lo que sucede cerca y lejos…. Están lo que se dice “informados”. Y a mi me encanta conversar con ellos y aterrizar en el mundo en el que vivo, y pensar, y opinar…. Hacen de mí una persona más interesante.
Los hay “reivindicativos”, de esos, especialmente uno, que no se callan si “no lo ven claro”, y que perseveran contra viento y marea en busca de verdades y justicias… A su lado no olvido cuánto merecen la pena lo justo y lo verdadero…
Hay amigos, especialmente uno, que por su infinita capacidad de escucha son capaces de “oírme” hasta cuando callo… ¡Y entonces me siento tan comprendido…!
Y es que entre todos mis amigos destaca especialmente uno, mi amigo “el francés”, que más que francés es mundial. Precisamente el que cumple años, el de la fiesta. ¡Ese sí que vale! Ese sí que es capaz de perseguir un sueño hasta alcanzarlo aunque haya quien le quiera cortar el vuelo…. Y no un sueño cualquiera, ni un sueño corriente… ¡Cura, quiere ser, para servir a los demás! Tan original siempre. Y no pienses por eso que anda perdido en las nubes o en “los cielos”… No hay otro más pendiente de lo que pasa en el mundo y “a ras de tierra”. Es lógico; quienes, como él, viven para mejorar las cosas tienen que saber muy bien cómo están las cosas. Y él lo sabe. Las cosas y las personas. Sin ir más lejos, no imaginas hasta qué punto me conoce, supongo que a fuerza de escucharme y de fijarse en mi.
Me encanta ir con él aunque siempre supone un riesgo: continuamente me pone en compromiso…
Todo sea por la “marcha” que tiene; ciento sesenta y siete años cumple el domingo y sigue vivo, sigue joven y aquí está el primero montando la fiesta...
Él pone el local, pone las ganas y por poner pone hasta la gente, que si no fuera por él, que nos soñó hace tiempo, no estaríamos aquí y ahora ninguno).
En fin, León, que así se llama, es una de esas personas que te arrastra, a su fiesta y a sus sueños… Tú, que también estás invitado, a la fiesta y al sueño, no olvides traer lo mejor de ti. Tus amigos cuentan con ello…
EL SUEÑO SIGUE, LA FIESTA EMPIEZA…. FELIZ CUMPLEAÑOS, PADRE LEÓN DEHON
|